
Salir por Madrid mola. El que diga lo contrario es que no ha salido lo suficiente como para formar un buen juicio. Esto no quiere decir que salir por otras ciudades sea peor; es más bien diferente. Lo mejor, sin duda, que hay opciones para todos. Es prácticamente imposible que alguien no encuentre lo que quiera: bares, pubs, discotecas, rock, pop, electrónica (todo esto del bueno y del malo), jazz, hip-hop. Todo. Lo peor, que es caro y que hay que controlar un poco el transporte, las horas y la distancia a casa.
De todos modos, una de las mejores cosas si se tiene tiempo (no si vienes a una visita corta) es dejarse llevar. Salir sin ningún plan definido. Salir directamente desde el trabajo. Salir a ver qué ocurre. Cosas así son las que te llevan una misma noche a sitios tan dispares como el Malandro y Pacha, lo que sucedió el sábado. Un puñado de indeseables del periódico (los de casi siempre) nos dimos cita en Tribunal con ideas diferentes. Yo, salir "de tranquis", pues ya me había acostado el día anterior a las 6 de la mañana. Todo empezó en Aroma +, al que fuimos en cierta manera por trabajo, para incluir el sitio en una guía del ocio. Un local abierto desde hace un par de meses, totalmente reformado al gusto de su nuevo dueño, que ha convertido un antiguo pub en un café-vinoteca acogedor y muy detallista. Para tomar café, empezar la noche o tomar un aperitivo, es perfecto. La especialidad, el Spritz
("Spritz, an alcholic beverage has its origins in the Veneto Region, Italy. Spritz is a bitter, summery apperitivo made of either Aperol or Campari and mixed with White Wine or Prosecco and Sparkling Mineral Water. It is usually served in a lowball glass with ice, a slice of orange, and sometimes an olive."). Sitio muy recomendable también para tomar cañas en ambiente tranquilo; los precios estupendos (un euro caña o café, p. ej.).
Después, con más gente que se unió al grupo, no teníamos muy claro qué hacer. Apetecía a algunos hacer botellón, pero a esas horas ya resultó imposible comprar y la policía no ayudaba. Aproveché para salirme con la mía y llevar al grupo a uno de mis antros favoritos de Madrid, el Malandro. Antro infecto y sucio, lleno de pintadas y pegatinas por dentro y por fuera, sitio para escuchar punk (pusieron Undertones) y derivados. Me enamoró el día que pusieron
Mal gusto de Peter Jackson en la tele sin volumen.
Inexplicablemente, la gente aguantaba, así que cambiamos al Nueva Visión. Sitio carismático, club de fans de Los Ramones en Madrid, es del pelaje del Malandro. Punk y similares, tiene uno de los peores cuartos de baño que he visto en mi vida (lo siento, chicas). Buena música y gente interesante.
El contrapunto a la noche,
Pacha. Obviamente, entramos gratis gracias a una chica que iba con nosotros. Simplemente, la cara de las pijas que hacían cola al vernos pasar por la puerta VIP hizo que mereciese la pena la visita. Una copa gratis, house y techno ibicencos, mucha pija cachonda y poco más. Un sitio visitable al menos una vez. Y uno de los mejores cuartos de baño en los que he estado (lástima que no te den masajes mientras te lavas las manos, como en Pekín).
La noche no fue fantástica, al menos para mí. Estaba cansado y preocupado por el trabajo del lunes. Aún así, mereció la pena.